¿Por qué es importante la familia? TERCERA PARTE

¿Por qué es importante la familia? TERCERA PARTE

La familia es una comunidad de personas y una institución

 

Hemos hablado que la familia es una comunidad de personas y es también una institución. Pero en la práctica, ¿por qué es importante la familia? Veamos:

 

Cuando el mundo empezó a hablar de desarrollo, se dio cuenta que la familia además de ser el principal sostén de lo espiritual y lo afectivo, era un pilar del desarrollo.

 

No hay ninguna organización ni pública ni privada que preste servicios sociales básicos con la eficiencia con que lo hace una familia bien articulada.

 

Lo que la familia hace por los niños en educación en la temprana edad, hábitos para la buena salud y la enseñanza de conductas morales, es casi insustituible.

 

La familia influye fuertemente en diversos campos.

Tiene un gran peso en el rendimiento escolar de los niños y el clima que ven vivir en su casa tiene una gran influencia en la conformación de la inteligencia emocional.

Es una eficiente red de protección social para los jóvenes y los ancianos.

Se ha comprobado que una de las causas de la violencia juvenil en actos criminales es la falta de una familia orgánica.

El mayor porcentaje de alojados en centros de detención juvenil proviene de hogares con padre ausente o desconocido.

 

Dialogando con jóvenes con alto índice de actos criminales, recluidos  y en rehabilitación, descubres que detrás de su vida no había familia y a lo sumo había una madre sola. Es doloroso ser testigo de algunas expresiones que duelen.

——Cuando salgo de aquí, a mi no me espera nadie.

——No tengo a donde ir. No tengo más remedio que volver a la calle, al único ambiente que conozco.             

.—–Nunca supe quién era mi padre. Nunca lo tuve.

—–Mi madre se ocupa de ella. Yo me debo arreglar solo.

 

Y sólo debe defenderse. Soledad es cuando estamos rodeados de gente pero nuestro corazón no siente a nadie cerca.

Habían llegado a ser lo que eran por carencia de familia.

No había habido en ellos el sostén, el afecto y el calor de un hogar.

 

Seamos responsables si trajimos hijos al mundo. Los valores se siembran en la familia, se cultivan en la escuela y se cosechan en la sociedad.

 

¡QUE VIVA LA FAMILIA!

José J. Garza Treviño

Consejo de Valores

jose.garza@convalores.org

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